La estrategia se centra en garantizar la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres, cerrar la brecha a toda discriminación directa o indirecta por razón de sexo y adoptar medidas específicas para corregir situaciones de desigualdad. Incluye la prevención de la violencia hacia las mujeres en todas sus formas y el impulso y empoderamiento de las mujeres rurales, medidas que aseguren la conciliación y la corresponsabilidad y la consideración de las singulares dificultades en que se encuentran las mujeres de colectivos de especial vulnerabilidad. Además, la estrategia promueve políticas que garantizan el reconocimiento y la igualdad de derechos para todos los modelos de familia, orientaciones sexuales e identidades de género.